Ricas sobras
Cuanto tengamos restos de algún guiso de carne o de pescado, se pican, se mezclan con un poco de jamón serrano bien picado y se rellenan con ello verduras como alcachofas, calabacines, patatas, tomates, cebollas o berenjenas. Un poco de queso rallado, un toque de horno y listo.
Los restos de menestras, judías, verdes, zanahorias...etc, se pueden convertir en un delicioso pastel. Se trocean las verduras, se mezclan con huevos batidos, nata, sal y pimienta y se ponen en un molde grande o en varios individuales y se cuecen al horno al baño María en el horno hasta que al pinchar con una aguja, ésta salga limpia.
Si se tienen sobras de patatas cocidas, asadas o guisadas se pueden convertir en un rico puré si le añadimos un poco de nata y mantequilla. Luego se coloca en una fuente de horno, se aromatiza con romero, tomillo, orégano o cebollino, se cubre con salsa de tomate y un poco de queso rallado y se hornea.
Cuando tengamos sobras de espinacas o acelgas se pueden emplear para hacer unas croquetas uniéndolas bien picadas a una besamel bien espesa. Dejar reposar la masa, y empanar como siempre. Unas croquetas deliciosas, sanas, nutritivas y económicas. También como relleno o haciendo con ellas una rica crema que completaríamos con un buen caldo o fondo y un poco de nata líquida, sazonando al gusto.
Una gran manera de aprovechar exquisitamente las sobras que nos van quedando en la nevera
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
- 3421 lecturas
- Versión para impresión
